Conozca la iglesia de Cristo

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S t a r t B i b l e P u b l i c a t i o n s

LA IGLESIA ES SALVA POR LA SANGRE DE CRISTO

Por Basil Overton

Para darles ánimo cuando sufrían a causa de la persecución, el apóstol Pedro escribió a los cristianos lo que sigue: "Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación" (1 Pedro 1:18-19).

Sabemos que el oro y la plata son incorruptibles pero que la sangre es corruptible. Sin embargo Pedro dice que el oro y la plata son corruptibles y que la sangre de Cristo es incorruptible. ¿Significa esto que la sangre que estaba en el cuerpo de Cristo no era corruptible? Si alguien tuviera la sangre física de Cristo en un frasco, no le beneficiaría en lo concerniente a ser salvo de sus pecados. ¿Cómo entonces es incorruptible la sangre de Cristo? ¿Cómo somos redimidos por ella?

LA IMPORTANCIA DE LA SANGRE EN LA BIBLIA

Bajo la ley de Moisés, Dios prohibió comer sangre. Su razón fue que: "Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona" (Levítico 17:11). "Porque la vida de toda carne es su sangre; por tanto, he dicho a los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere será cortado" (Levítico 7:14).

La Biblia no solamente enfatiza que hay vida física en la sangre, también enseña que la sangre simboliza vida espiritual. "Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano" (Ezequiel 3:18). Al decir esto a Ezequiel, Dios igualó "su vida" con "su sangre" al referirse al hombre impío. Lo cual quiere decir que si Ezequiel fallaba en advertir al impío, Dios haría a Ezequiel responsable de que el hombre se perdiera o muriera en su iniquidad. Ezequiel era responsable por la vida espiritual del hombre, y en ese texto la sangre del impío equivalía a su vida espiritual.

Cuando Judas devolvió las treinta piezas de plata a aquéllos que se las dieron por traicionar a Jesús, él dijo, "He pecado entregando sangre inocente" (Mateo 27:4). Esto quiere decir que Judas se dió cuenta de que había traicionado a un hombre cuya vida era pura y sin pecado. "Sangre inocente" quiere decir vida inocente.

"Viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo, 'Inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros.' Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos" (Mateo 27:24-25). Pilato estaba tratando de librarse de la responsabilidad por la muerte de Jesús, por lo que dijo que era inocente de la sangre de Jesús. Les estaba diciendo que era responsable por quitarle la vida a Jesús. El pueblo respondió a Pilato que ellos asumirían la responsabilidad por quitarle la vida, o sea que estaban dispuestos a que fuera echada sobre ellos y sobre sus hijos la sangre de Jesús.

Más tarde los judíos se sentían incómodos porque presentían que los apóstoles proyectaban echar sobre ellos la sangre de Jesús (Hechos 5:28). Los apóstoles estaban tratando de echar la sangre de Jesús sobre esos judíos, aplicándola en un sentido espiritual, para que fueran limpios de pecado.

¿POR QUE PUEDE SALVAR A TODOS LA SANGRE DE JESUS?

¿Cuán preciosa es la sangre de Cristo? ¿Por qué es capaz esa sangre de salvar a todos los pecadores? Como dice el himno, "Hay poder en la sangre." ¿Cómo puede haber tanto poder en la sangre de Jesús? "En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia" (Efesios 1:7).

La sangre de Jesús es tan poderosa que puede salvar a todos de sus pecados porque su vida fué más grande que la nuestra. ¡Porque no pecó! (1 Pedro 2:22-25). Aún Judas rcconoció que Jesús era inocente. El no dijo, "He pecado, pero Jesús hizo algunas cosas malas también." ¡Judas sabía que Jesús era sin pecado! Aún Pilato, que en vano buscaba encontrar algo malo en Jesús, no halló delito alguno en él. (Lucas 23:14).

Pablo manifestó que "Dios puso a Jesús como propicación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe en Jesús" (Rom. 3:25-26).

En la carta que Pablo escribió a la iglesia en Roma, la justicia de Dios se refiere en general al nivel de instrucción al que debemos sujetarnos como esclavos (Romanos 6:16-18, 10:1-3). Pero en Romanos 3:25-26 Pablo hace énfasis en que él se refiere a la santidad y pureza de Jesús, o sea, como dice él, "a fin de que él sea el justo." Es por esta razón que podemos tener fe en su sangre, porque su vida fue perfecta. La única razón por la que su muerte es importante es porque la vida que vivió fue perfecta. Su sangre representa su vida. Es en este sentido que la sangre es incorruptible.

NUESTRA RELACION CON LA SANGRE

No estamos relacionados con la sangre de Cristo en alguna forma mística. Lo que nos dice el Nuevo Testamento sobre nuestra relación con la sangre es muy práctico.

1. Algunos dicen que no importa en qué doctrina uno cree siempre que acepte la sangre de Jesús. Sin embargo, el Nuevo Testamento hace claro que debemos aceptar el pacto de Cristo para obtener los beneficios de su sangre. Para aceptar el pacto, o testamento de Cristo, debemos creer en la doctrina que encierra.

Cuando Jesús instituyó la Cena del Señor, dijo del fruto de la vid, "Porque esto es mi sangre del Nuevo Pacto que por muchos es derramada para remisión de pecados" (Mateo 26:28).

La sangre de Jesús no es meramente sangre, sino "la sangre del pacto" (Hebreos 10:29; 13:20). Si lo que creemos y practicamos en religión no es el pacto de Cristo, o si no está autorizado por Cristo en el Nuevo Testamento, no es bajo la sangre de Cristo y por tanto no es correcto.

2. El concepto de algunos es que la Cena del Señor no tiene mucha importancia comparada con la sangre de Cristo. Alguien me dijo, "Quiero decirle que he sido cristiano desde hace cincuenta años y nunca he tomado la Cena del Señor." Nadie puede obtener los beneficios de la sangre de Cristo si hace caso omiso o descuida la Cena del Señor, no tomándola cada primer día de la semana. La sangre de Cristo es simbolizada en la mesa del Señor a través del fruto de la vid. Cuando comemos a la mesa del Señor, recordamos a Jesús. En cuanto a comer en su mesa, él dijo, "Hacedlo en memoria de mí." Por cierto que recordamos su muerte, pero esa muerte no tiene significado si no recordamos su vida perfecta; por tanto recordamos su vida perfecta. Cuando descuidamos la Cena del Señor demostramos cuán poco pensamos en la sangre de Jesús, y cuando demostramos lo poco que pensamos en la sangre de Jesús, demostramos lo poco que pensamos en su vida y cuán poco pensamos en él.

3. Otros piensan que no importa si no estamos en la iglesia mientras se crea en la sangre de Cristo. Pero la iglesia de la cual nos habla la Biblia, la iglesia del Señor, fue comprada con su sangre (Hechos 20:28). No se puede ser salvo fuera de aquello que fue comprado con la sangre de Cristo, quien se dió a sí mismo por la iglesia (Efesios 5:25). En el Nuevo Testamento, "la iglesia" quiere decir "los salvos". No se puede ser salvo fuera de la iglesia de igual modo que no se puede ser salvo separado de los salvos. En vez de buscar una iglesia que se acomode a uno, debemos buscar en el Nuevo Testamento para ver cuál es la iglesia en la que el Señor quiere que estemos. La redención en Cristo es por la sangre de Jesús (Efesios 1:7). Estar en Cristo es igual que estar en su cuerpo que es la iglesia. (Col. 1:2; 3:15; 1:18). Por tanto, la salvación por la sangre de Jesús está en su iglesia.

4. Después de haberle demostrado, citándole Hechos 2:38, que el bautismo es para remisión de pecados, una señora me dijo, "No veo cómo el bautismo puede ser para redimirnos de pecado cuando la Biblia dice que la sangre que Cristo derramó es para la remisión de pecados." Pero en Pentecostés, a los que creyeron lo que él había declarado sobre Cristo, Pedro dijo que se arrepintieran y fueran bautizados en el nombre de Jesucristo para remisión de pecados (Hechos 2:38). Por tanto, el bautismo tiene que tener algún significado común con el derramamiento de sangre de Jesús para la remisión de pecados.

Lo expliqué de esta manera a la señora, y a su hijo y su esposa: La sangre de Cristo fue derramada para perdón de pecados en el sentido de que, habiendo dado Jesús su vida por nosotros, hizo la remisión de pecados accesible a todos los perdidos. ¿Por qué no se salvan todos los perdidos? Porque no todos los perdidos aceptan o adquieren lo que Jesús hizo accesible con el derramamiento de su sangre. Lo que Jesús hizo accesible en la cruz del Calvario lo adquiere el que cree y confía en él, arrepintiéndose de sus pecados, confesándole como el Hijo de Dios, y siendo bautizado en Cristo para perdón de pecados. El bautismo es para perdón de pecados en el sentido de que, cuando uno es bautizado por la autoridad de Jesús, o en su nombre, es bautizado en Cristo y en su muerte, y por tanto adquiere lo que el Señor hizo accesible cuando derramó su sangre (Rom. 6:3). Al bautizarse uno entra en la relación espiritual que el Nuevo Testamento llama "en Cristo", o en la iglesia, donde salva la sangre de Cristo.

PREGUNTAS

En la Escritura, la palabra "sangre" a veces significa ____________________.

¿Por qué es tan valiosa la sangre de Jesús?

Discuta la relación entre el Nuevo Testamento y la sangre de Jesús.

¿Cuál es el valor y propósito de la Cena del Señor?

¿Cuál fue el precio pagado por la iglesia?

¿Cómo se relaciona el bautismo en agua con la sangre de Cristo?