Conozca la iglesia de Cristo

.....y Conocereis la verdad y la verdad os hara libres

S t a r t B i b l e P u b l i c a t i o n s

LA IGLESIA PREDICA LA DEIDAD DE JESUS

Por Hugo McCord

La iglesia bíblica, siendo "columna y baluarte de la verdad" (1 Tim. 3:15), está fundada en la Verdad, que es Cristo Jesús (Juan 14:6). "Nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo" (1 Cor. 3:11). "Sobre esta roca ['Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente']," dijo Jesús, "edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella" (Mateo 16:13-19). Si Pedro, quien hizo la buena confesión de que "Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios Viviente," viviera ahora, se sentiría avergonzado de que algunos hayan dicho que él mismo era la roca en que fue edificada la iglesia. Pedro escribió que una predicción del Antiguo Testamento, "He aquí pongo en Sión la piedra angular, probada, preciosa" (Isaías 28:16), había sido cumplida, no en él, Simón Pedro, sino en Jesucristo (1 Pedro 2:6). La iglesia de hoy que es verdaderamente la iglesia de Cristo le da a él la preeminencia en todas las cosas (Colosenses 1:18). Sólo porque tiene toda autoridad en el cielo y en la tierra (Mateo 28:18) es capaz de salvar su iglesia, que es su cuerpo, en el cielo (Efesios 5:23).

El origen no humano de Jesús se discierne cuando miramos de cerca la clase de persona que él era. Casi sin excepción, tanto creyentes como no creyentes se unen en alegres alabanzas y cálida admiración hacia la persona de Jesús.

UNA DESCRIPCION

Habiendo mantenido sus deseos juveniles bajo control, Jesús se mantuvo en la religión desde muy joven. Aunque sabía que era el Hijo de Dios, mientras era un joven se sujetó a sus padres terrenales, y aprendió a ejecutar tareas duras aunque sabía que sería predicador. Aunque no se casó, respetaba a las esposas y a las madres. Aunque autoritativo, era sin embargo manso y humilde. Aunque no era estudiado, fue maestro de maestros. Cansado y hambriento, mas devorado por el deseo de salvar almas, olvidó sus propias necesidades. Obsesionado con la justicia, rehusó avergonzar a una pecadora penitente y en vez de ello reprendió a sus perseguidores. Libre de prejuicios raciales, fue amigo de los odiados samaritanos. Libre del amor al dinero, sin tener siquiera una almohada, se contentaba en la riqueza de las buenas obras. Libre de ambiciones mundanas, rechazó las tentativas de hacerle un rey terrenal. Libre de egoísmo, trabajó tarde y mañana haciendo el bien. Libre de hacerse recto en su propio juicio, fue amigo de pecadores. Sintiendo respeto por las cosas sagradas, por la fuerza libró al templo de Dios del comercialismo y la truhanería.

Jesús delató la auto-rectitud de una secta religiosa llamada los fariseos. Contestaba mordazmente a los que mostraban doblez, mas con los que se mostraban penitentes era gentil y de fácil acceso. Como amaba a los infortunados, aún a expensas de su popularidad ayudaba a los que tenían necesidad. Movido a compasión, alimentó a una multitud de gente hambrienta. Con llanto y pesadumbre ante la muerte, consolaba a los que tenían el corazón destrozado.

Habiendo nacido de padres humildes en un establo, nunca se hizo mayor que la gente del pueblo. Hizo lavatorio de pies y la gente del pueblo se sentía cómoda en su presencia. No tenía peculiaridades ni opiniones discriminatorias en ningún asunto. Era devoto en exceso, mas no un asceta. Aunque su perspectiva general no se enfocaba en este mundo, no obstante se concentró en su trabajo para el mundo. Era una persona totalmente balanceada, combinando perfectamente la piedad con la filantropía.

Nunca mostró vacilación ni cometió errores, estando al frente de cada situación. Completamente dueño de sí mismo, pero libre de autosuficiencia, recibió fortaleza para ayudar en horas de necesidad a través de devocionales privados con su Padre. Haciendo suya la voluntad del Padre, sin desviarse se negó a sí mismo para bendecir a la humanidad. Con amor hacia sus enemigos, sin resentimientos, perdonó a sus verdugos y oró por ellos. Habiendo amado a su prójimo más que a sí mismo, se ganó la bendición de su Padre y la gratitud de los pecadores.

DIOS CRISTO ESPIRITU SANTO

Aunque Jesús no hubiera alegado su deidad, su carácter mismo lo hubiera hecho por él. Ningún otro humano ha podido acercarse a la medida de la estatura de la plenitud de Jesucristo. Dicen los testigos haber percibido su gloria, como la gloria de un ser único en su naturaleza, lleno de gracia y verdad. Si no era divino, nunca podremos explicarnos su carácter.

LOCURA, DEPRAVACION O DEIDAD

Resultaría una contradicción atribuir bondad a Jesús negando, sin embargo, su deidad. Un hombre bueno no engaña. Jesús alegó su deidad y de tal manera convenció a millares, que se comprometieron totalmente a su liderazgo. Si no fuera divino, no sería una bendición sino que se convertiría en el mayor engaño y en el hombre más malvado del mundo. Alabándose a sí mismo, prometiendo vida abundante tanto aquí como en el más allá, pero sin poder cumplirlo, este hombre sería un malévolo alfeñique. Estando en su sano juicio, lo cual es indudable, si no fuera Dios, no sería bueno.

Los Unitarios sufren ambivalencia, pues admiran a Jesús como hombre pero rehúsan reconocer su deidad. Los Testigos de Jehová hacen de Jesús más que un hombre, pero niegan su igualdad con el Padre (Filipenses 2:6). La Escritura asevera que en él "habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad" (Col. 2:9). No le falta nada, siendo la misma representación de la sustancia del Padre (Hebreos 1:3). No nos extraña que Tomás exclamara, viendo a Jesús, "Mi Señor y mi Dios" (Juan 20:28).

JESUS NO FUE INVENTADO

La historia de Jesús no podía ser ficticia. Si lo fuera, cómo pudieron entonces los escritores de los evangelios conspirar en tal ficción, y dónde obtuvieron sus ideas sobre tal persona, son ambas cosas inexplicables. No cabe en la imaginación que una persona como esa fuera inventada por ellos, y en sí es algo milagroso.

* Una gran porción de este artículo fue tomada del Capítulo VI del libro del autor, ¿Del Cielo, o de los Hombres?", publicado por Firm Foundation Publishing House, Austin, Texas.

PREGUNTAS

¿Quién representa el fundamento de la iglesia?

¿Qué significa cuando decimos que Jesús es divino?

¿Cuál es la definición de "deidad"?

Discuta algunas de las evidencias sobre la divinidad de Jesús.

¿Es correcto llamar Dios a Jesús?

¿Cuáles serían las consecuencias si Jesús no fuera divino?