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S t a r t B i b l e P u b l i c a t i o n s

LA IGLESIA CREE QUE LOS MILAGROS DE LOS TIEMPOS BIBLICOS YA NO ESTAN ACCESIBLES

Por Claude A. Guild

Este título no implica que la iglesia de hoy niegue los milagros de la creación, el diluvio, la historia de las murallas de Jericó, el milagro virginal de Jesús y la resurrección. Esos milagros confirmaron la divinidad de Jesús. "Estos son escritos para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios ..." (Juan 20:31). El desechar esos milagros y buscar milagros en estos días que no aparecen en el Libro es una muestra de nuestra falta de fe en la Biblia y lo que revela acerca del Hijo de Dios.

DONES MILAGROSOS

Como el usar un andamio, que es una plataforma temporal para los trabajadores en un edificio nuevo, los dones milagrosos eran temporales para ayudar a la iglesia primitiva a madurar y crecer. Había que instruir de alguna manera en ausencia de la palabra escrita, confirmada y completa, que era la revelación perfecta. Esos dones iban a permanecer "hasta que todos llegásemos a la unidad de la fe y del pleno conocimiento del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la edad de la plenitud de Cristo ..." (Efesios 4:13).

Esos dones se daban con la imposición de manos de los apóstoles. Los apóstoles tuvieron que ir a Samaria a imponer las manos en aquéllos a quienes Felipe convirtió para otorgarles los dones, porque Felipe no podía hacerlo (Hechos 8:16-17). Pablo impuso las manos a doce hombres en Efeso y entonces profetizaron y hablaron en lenguas (Hechos 19:6). Los siete diáconos, inclusive Felipe, recibieron la imposición de manos de los apóstoles (Hechos 6:6). Pablo impuso las manos a Timoteo para que éste recibiese un don especial (2 Tim. 1:6). Por último, Pablo ansiaba ir a Roma, "para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis consolidados" (Rom. 1:11).

Es sumamente importante que tengamos en mente a terceras personas cuando se trata de dones milagrosos. Sólo los apóstoles pudieron transmitir los nueve dones milagrosos (1 Cor. 12:4-11). Aquéllos sobre quienes se impusieron las manos no podían impartir los dones a otros cristianos. Si hubieran podido, ¿por qué Felipe no impartió los dones a los convertidos en Samaria? Por tanto, cuando los apóstoles murieron, con ellos murieron sus manos y con ellas, la abilidad de impartir dones por "la imposición de manos" también dejó de existir.

Debemos tener en cuenta que existen otras medidas del Espíritu. Primero, Cristo poseía el Espíritu "sin medida" (Juan 3:34). Segundo, la medida del bautismo del Espíritu para los apóstoles y la casa de Cornelio (ver Hechos 2:1-4; 10:44-45). Siempre se habló del bautismo del Espíritu Santo como promesa y no como mandamiento (Mateo 3:11; Hechos 1:4-5). Y tercero, la medida general del Espíritu. Me gusta llamarla la medida de parentesco del Espíritu, pues es recibida por cada hijo de Dios y así somos del Padre (vea Rom. 8:9; 1 Cor. 6:19-20; 3:16-17; Hechos 5:32; Efesios 1:13-14).

LOS NUEVE DONES

Los dones milagrosos se mencionan en la epístola de Pablo a los corintios. Dice él: "Porque a uno es dada por medio del Espíritu palabra de sabiduría; a otro palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; a otro, fe, en el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades, en el mismo Espíritu; a otro, el efectuar milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas ... repartiendo a cada uno en particular según su voluntad" (1 Cor. 11:8-11). Esos dones tienen que ver específicamente con la iglesia naciente cuando aún no tenían la revelación completa de Dios como la tenemos hoy día. Entonces había una necesidad especial que no existe ahora. Los dones eran para confirmar la palabra (Hebreos 2:1-4), y ayudaban a la iglesia a crecer y a guardarse de falsas enseñanzas (Efesios 4:11-15).

Los apóstoles predicaban oralmente. No contaban con un Nuevo Testamento como lo tenemos hoy día. Se estaba escribiendo. Por tanto, ellos tenían esos dones y los impartían a otros para confirmar la palabra hablada. "¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo comenzado a ser anunciada por medio del Señor, nos fue confirmada por los que oyeron; testificando Dios juntamente con ellos, tanto con señales como con prodigios y diversos milagros y dones distribuidos por el Espíritu Santo según su voluntad" (Hebreos 2:3-4). Cuando mi esposa y yo nos casamos en Altus, Oklahoma, 42 años atrás, nuestra licencia matrimonial fue firmada y sellada por el secretario del Condado de Jackson, representando al Estado de Oklahoma. No tengo necesidad de volver a Altus una vez por semana, o cada año para saber si aún está confirmada. Puesto que Pablo dijo que "fue confirmada", y esto está en tiempo pasado, aprendemos dos lecciones importantes: Primera, las señales, maravillas y dones del Espíritu fueron manifestadas a través de dones milagrosos. Segunda, buscar en esta época señales que confirmen la palabra, es un ejemplo de nuestra falta de fe en los milagros de los apóstoles y la veracidad de la palabra de Dios.

AQUELLO QUE ES PERFECTO

Después de explicar sobre los nueve dones milagrosos en el capítulo doce de Primera de Corintios, Pablo llamó la atención hacia "un camino por excelencia" (1 Cor. 12:31), y de ahí empieza a indicar el camino del amor en el capítulo 13, poniendo un tiempo de duración y un plazo límite a los dones milagrosos diciendo, "El amor no caduca jamás; pero las profecías caerán en desuso, y cesarán las lenguas, y el conocimiento actual quedará fuera de uso. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte quedará fuera de uso" (1 Cor. 13:8-9).

Este pasaje es como el hombre en el Camino de Jericó, que "cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron, e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto" (Lucas 10:30). Este pasaje ha sido mal usado y abusado por ciertas sectas para perpetuar su glosolalia, o sea el hablar en lenguas. Los capítulos 12, 13 y 14 nombrados en este contexto no expresan permanencia de los dones milagrosos; pero los dones espirituales, que son el camino por excelencia, sí han de permanecer (13:13). Pero, ¿qué significa la frase "cuando venga lo perfecto"? No significa que el bautismo del Espíritu Santo fuera evidencia de salvación ni que la abilidad de hablar en lenguas fuera evidencia del bautismo del Espíritu Santo. Wayne A. Robinson, vicepresidente de la Asociación Evangelística Oral Roberts, renunció a esa asociación a causa del abuso de tales dones. Al referirse a las preguntas de "¿Son todos apóstoles?, ¿son todos profetas?, ¿son todos maestros?, ¿hacen todos milagros?, ¿tienen todos dones de sanidad?, ¿hablan todos en lenguas?, ¿interpretan todos? ..." (1 Cor. 12:29-30), Robinson dijo, "¿Cómo contestaríamos a las mismas preguntas que hizo Pablo a los corintios: '¿Tienen todos dones de sanidad? ¿Hablan todos en lenguas?'? Me contesté a mí mismo que la contestación implícita a cada pregunta sería 'no.' ... El Nuevo testamento enseña claramente que todos los cristianos tienen el Espíritu Santo, y que la primordial evidencia de su presencia nunca son las lenguas."

Este pasaje no se refiere a la segunda venida de Cristo. La gramática misma no lo permite. Gary Workman expresa, "Pablo usa un artículo neutro y sustantivo (un adjetivo usado como nombre), que podría ser traducido como 'la cosa perfecta'. Sin embargo, de Jesús no se habla como de una cosa sino de una persona. Así pues, a él siempre se refiere en términos masculinos. Por tanto, Jesús sería un 'el que', no un 'aquéllo que'."

Al completarse las Escrituras, el mensaje oral y los dones para confirmar aquél mensaje quedaban grabados, recibimos aquella "ley perfecta, la de la libertad" (Santiago 1:25). Es, por tanto, el Nuevo Testamento lo que encierra a la iglesia de hoy. H. Leo Boles dijo, "Tenemos un registro perfecto de esos dones que fueron impartidos para confirmar la predicación de la palabra; no había necesidad de que continuaran después que el evangelio fue totalmente revelado y confirmado, y se hizo un registro para preservarlo."

Frank Pack lo expresa muy bien: "No es correcto simplemente asumir que porque un don espiritual aparece en la era del Nuevo Testamento, debe existir hoy ... La forma en que se hicieron las preguntas en 1 Cor. 12:29-30 ('¿hablan todos en lenguas?') indica el hecho evidente de que no todos los cristianos habían de poseer todos los dones, puesto que no todos los cristianos eran apóstoles, ni todos eran profetas, ni hablaban todos en lenguas ni hacían todos milagros de diversas clases."

Por último, con referencia a 1 Cor. 13:9, "Porque en parte conocemos y en parte profetizamos"; siempre hemos tenido un conocimiento perfecto en la calidad pero no en la cantidad. De la misma manera, siempre hemos tenido la profecía perfecta en su calidad pero no en la cantidad. Pero cuando vino la revelación de Jesús, cesaron los dones milagrosos y hoy tenemos conocimiento perfecto y profecía tanto en calidad como en cantidad.

PREGUNTAS

¿En qué sentido son los milagros de la era apostólica como un andamio?

¿Cómo se recibían los dones milagrosos?

¿Por qué se hicieron los milagros?

¿Tenían dones milagrosos todos los cristianos del primer siglo?

¿En qué tiempo de la historia cesaron los milagros?

Si los milagros divinos cesaron al final del primer siglo, ¿qué podemos decir de las alegaciones que hacen los obreros milagrosos de hoy día?