Conozca la iglesia de Cristo

.....y Conocereis la verdad y la verdad os hara libres

S t a r t B i b l e P u b l i c a t i o n s

SÓLO LLEVA NOMBRES BIBLICOS

Por B. J. Barr

Mirando alrededor del mundo religioso, hay cientos de nombres que supuestamente representan la iglesia por la cual Cristo murió. Pero el dar un vistazo a la palabra de Dios nos demuestra que la mayoría de esos nombres no son bíblicos sino infundados. Toda vez que esos nombres no se encuentran en el contexto de nuestra norma religiosa, que es la Biblia, es una falta de sabiduría y de respeto adoptarlos por los seguidores de Cristo.

¿POR QUE ES INCORRECTO USAR NOMBRES DADOS POR HOMBRES?

Sencillamente porque son condenados en el Nuevo Testamento. En su carta a la iglesia de Corinto, Pablo escribió estas palabras, " ... que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer" (1 Cor. 1:10). En los versos siguientes Pablo también explica lo que quiso decir. "Me refiero a que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo. ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue Pablo crucificado por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?" (1 Cor. 1:12-13). Conceder honor a una persona tal como "Lutero" por encima del nombre de Cristo significa desviar un honor que sólamente corresponde a Cristo. Exhaltar una ordenanza como el "bautismo" es ponerla más alta que el nombre que es sobre todo nombre -- Jesucristo. Nombrar una forma de gobierno en la iglesia como "Episcopal" o "Presbiteriana" es añadir a lo que Dios jamás proyectaba.

Pablo previno a la iglesia primitiva contra los títulos dados por hombres; y en la iglesia de Cristo nosotros ahora aceptamos su ruego. Hay algo en un nombre, y debemos vivir por él y sostenerlo.

NOMBRES BIBLICOS PARA LA IGLESIA

En la Biblia no hay nombres exclusivos para la iglesia. Dios se refiere a su iglesia como:

"la iglesia de Dios" (1 Cor. 1:2)

"la iglesia del primogénito" (Hebreos 12:23)

"iglesias de Cristo" (Romanos 16:16)

"el Cuerpo de Cristo" (Colosenses 1:24)

"la Novia de Cristo" (Apocalipsis 21:2)

"la Casa de Dios" (1 Tim. 3:15)

Nótese que esas referencias no son nombres denominacionales. No se refieren a diferentes iglesias, sólo a la única, verdadera iglesia de Dios. En cada uno de esos nombres vemos glorificado el nombre de Dios y de su Hijo. Dios ha escogido esos nombres para Su iglesia.

¿HACE EL NOMBRE QUE LA IGLESIA SEA ESCRITURAL?

Esta pregunta es racional porque hoy día hay muchas iglesias que llevan el nombre de iglesia de Cristo. No obstante, cuando revisamos un poco, encontramos en ellas prácticas que no aparecen en el patrón del Nuevo Testamento. El nombre es sólo un paso en la dirección correcta. Sólo por llamarse iglesia de Cristo, iglesia de Dios, o iglesia del primogénito no la hace tal. Si su organización no es de acuerdo a las escrituras, tanto en labor, adoración y propósito, entonces no es la iglesia de Cristo. Muchas iglesias tienen el nombre correcto pero han adulterado el plan escritural de adoración añadiendo cosas que Dios no autorizó. Cualquier actividad que no está aprobada a través de las Escrituras, es anatema (1 Tes. 5:21). Cristo es el edificador. El es la cabeza a todas las cosas en la iglesia, que es su cuerpo (Véase Efesios 5:23-24; Col. 1:18).

EL NOMBRE CRISTIANO

Las iglesias de Cristo tienen el nombre de Cristo en sus edificios para demostrar a quién representamos. No obstante, en el diario vivir en nuestras comunidades y lugares de trabajo no somos conocidos o se nos llama "iglesia de Cristo", sino simplemente cristianos. Dios se refiere a su pueblo como cristianos, santos, hijos, discípulos, sacerdotes, y hermanos. El nombre nos idenifica como que somos de Cristo (Hechos 11:26). Cada cristiano es santo porque sus pecados han sido perdonados (Romanos 1:7). Es un hijo de Dios porque ha nacido de nuevo en la familia de Dios (1 Pedro 1:22-23); un discípulo porque es un estudiante de Cristo (Juan 15:8). Es un sacerdote porque ha sido investido de poder para adorar y servir a Dios directamente a través de Cristo (1 Pedro 2:5). Los cristianos son hermanos porque son todos hijos del mismo Padre celestial (Gálatas 6:1).

Los que aman y respetan la voluntad de Dios sienten aprecio por los nombres que Dios les ha dado, y debemos usar esos nombres en vez de otros que denotan división y falta de respeto a la autoridad de Dios. Si para expresar su fe o convicción religiosa tiene que usar el nombre de su denominación, hay algo de más en su nombre. ¿Por qué no llamarse sólamente cristiano?

¿QUE IMPLICA UN NOMBRE?

Podríamos preguntarnos, ¿qué implica un nombre? Hay algunos que piensan que no implica nada. No estoy de acuerdo, si miramos Hechos 4:12. Hay un nombre que es sobre todo nombre, y ese nombre es Cristo. No hay ningún otro que tenga el poder o autoridad de Cristo. Si a Dios le pareció bien usar este nombre, ¿quiénes somos nosotros para cambiarlo?

Se cuenta la historia de un hombre que fue arrestado por preparar whisky clandestinamente. Se presentó al juez, que era religioso. Este decidió pasar un rato ameno con el acusado, y le preguntó, ¿cómo te llamas? El hombre respondió, "Me llamo Josué." ¿Eres tú el Josué que hizo que el sol se detuviera?," preguntóle el juez. "No, señor," contestó el hombre. "Soy el Josué que hizo el resplandor de la luna."

La historia es simple. Sí, hay algo en un nombre. Para agradar a Dios, debemos hacerlo todo tanto de palabra como de hecho. Sabemos que eso es cierto cuando se trata de las cosas cotidianas, como por ejemplo dar nombre a nuestros hijos. ¿Ha sabido usted de alguna madre que haya puesto el nombre de Jezabel a su hija, o Judas a su hijo? Ningún padre marcaría permanentemente a su hijo con el nombre de alguien reconocido por su maldad. ¡Sí que hay algo en un nombre!

¿POR QUE SOLO NOMBRES DADOS POR DIOS?

Dios nos otorgó a Jesucristo como fuente de salvación. Es el único nombre en el que podemos ser salvos (Hechos 4:11-12). Ante su nombre "debe doblarse toda rodilla" (Filipenses 2:9-11). El dicho común de que un nombre es igual que otro puede ser cierto en asuntos no religiosos, pero bíblicamente no hay otro nombre como el de Cristo (Efesios 1:20-21). La iglesia es la desposada de Cristo, y ésta debe llevar el nombre del novio (2 Cor. 11:2). Todos los que hemos sido obedientes a la voluntad de Cristo estamos en la familia de Dios. ¿No debe la familia llevar su nombre? (1 Tim. 3:15; Efesios 3:14-15).

Un conocido evangelista negro llamado Marshall Keeble, comentando acerca de la importancia del nombre, relató esta ilustración de que un cheque no es válido sin un nombre. Habló sobre un predicador que estaba llevando a cabo una reunión en cierta ciudad. Una dama que asistía todas las noches le escuchaba decir que el nombre nada significaba, que tenían que trabajar para su salvación y que el nombre nada tenía que ver con ello, recalcándolo una y otra vez. Una noche la señora le dijo que deseaba dar una contribución a su ministerio. Al día siguiente el predicador fue a buscar el dinero. Ella le dio un cheque y él fue directamente al banco a cambiarlo. El cajero se lo devolvió diciendo que no aparecía en él ninguna firma. "Ella debe haberlo olvidado," explicó el predicador y regresó a la casa de la señora para que lo firmara. Para su sorpresa, la señora le dijo que no lo había olvidado, sino que hizo de acuerdo a lo que él había predicado, y por eso no puso su nombre en el cheque. Esto enseñó al predicador a no volver a predicar en ese sentido.

CONCLUSION

Podemos ver de las Escrituras y de esas ilustraciones prácticas por qué la iglesia debe llevar un nombre bíblico, pues nuestros sentimientos nos pueden guiar en contra de la palabra de Dios. Pero en asuntos de religión no somos gobernados por nuestros sentimientos, sino que lo que creemos debe estar basado en hechos (Romanos 10:17). Cualquier nombre o camino no es el camino de Dios (Prov. 14:12). Hagamos las cosas según el plan de Dios. Sólo en su Palabra podemos encontrar el camino correcto (Salmo 119).

La iglesia de Nuestro Señor no debe llevar nombres como Luterana, Bautista, Metodista, Mormona, Católica, Testigos de Jehová, etc., a menos que el nombre esté en su Libro. Debemos practicar las cosas que Cristo y sus apóstoles nos instruyeron. Cristo oró por la unión (Juan 17:20-23), pero no podemos unirnos al error. Debemos juntarnos bajo el nombre de Cristo, porque es un honor llevar su nombre. Debemos agradarle si tenemos la esperanza de que nos reciba cuando venga por segunda vez a rescatar a su iglesia (Juan 14:2-3).

PREGUNTAS

Explique las lecciones de 1 Corintios 1:10-13 y el uso de nombres religiosos denominacionales.

¿Cuál fue el nombre que Dios dio a su iglesia?

Si una iglesia lleva el nombre bíblico apropiado, ¿significa ello que Dios se agrada totalmente de lo que hace?

¿Hay alguna importancia en el nombre religioso que nos apropiemos?

¿En el nombre de quién se da la salvación? (Hechos 4:11-12).