Conozca la iglesia de Cristo

.....y Conocereis la verdad y la verdad os hara libres”

S t a r t B i b l e P u b l i c a t i o n s

CADA CONGREGACIÓN ES SUPERVISADA POR ANCIANOS SEGUN LA BIBLIA

Por Rex A. Turner

Al desaparecer de la escena de acción los apóstoles, la dirección de la iglesia quedó bajo la supervisión de hombres que fueron variadamente nombrados como ancianos, obispos, supervisores, pastores y maestros. Cada iglesia debía ser gobernada y supervisada por una pluralidad de tales hombres, no por un solo hombre que lleve el título de "el Pastor".

EL PROPOSITO DE LOS TITULOS Y NOMBRAMIENTOS

Se usan varios títulos y designaciones -- tales como ancianos, obispos, supervisores, pastores, maestros -- para aclarar más los deberes y responsabilidades de esos hombres de Dios. Son llamados ancianos porque deben ser hombres de edad avanzada, con alta sabiduría y experiencia. Son llamados obispos o supervisores porque deben velar por y supervisar todos los asuntos pertenecientes a sus respectivas iglesias. Son llamados pastores porque están llamados a asumir responsabilidad por el cuidado espiritual y bienestar de cada alma. Son llamados maestros porque han de enseñar, instruir y dirigir a todos los miembros en el camino de la sana doctrina.

Los pasajes del Nuevo Testamento que tienen que ver directamente con el oficio, trabajo y calificaciones de los hombres responsables por la dirección y supervisión de la herencia de Dios son los siguientes: Hechos 20;28-30; 1 Timoteo 3:1-7; 5:17-19; Tito 1:5-16; y 1 Pedro 5:1-4. Las especificaciones contenidas en esos pasajes pueden dividirse en dos categorías, a saber, Calificaciones de los Ancianos y Deberes de los Ancianos.

CALIFICACIONES DE LOS ANCIANOS

Las calificaciones de los ancianos se dividen en dos clasificaciones. Hay calificaciones negativas y calificaciones positivas.

Las calificaciones negativas de un anciano son como sigue:

1. No debe ser un novato -- no debe ser un nuevo convertido o principiante.

2. No debe ser pronto para airarse -- no debe ser vengativo, impulsivo ni impetuoso.

3. No debe ser egoísta -- no debe ser una persona altanera, imperiosa ni arrogante.

4. No dado al vino -- no debe ser un tomador de vino y de otras bebidas embriagantes.

5. No debe ser pendenciero -- no debe ser alguien a quien gusten los conflictos o debates, o predispuesto a la lucha en sentido figurativo.

6. No debe ser un golpeador -- no debe ser alguien dado a las trifulcas, agresivo, dispuesto a encuentros o combates físicos.

7. No avaricioso de ganancias deshonestas -- no debe ser alguien que obtenga dinero usando medios poco honorables.

8. No debe ser codicioso -- no debe ser desordenadamente ambicioso de riquezas, ni ser de espíritu avaricioso.

Las calificaciones positivas de un anciano son como sigue:

1. Debe ser marido de una sola mujer -- debe ser hombre casado, no polígamo o divorciado ilegítimamente.

2. Debe tener hijos creyentes, que no hayan sido acusados de rebeldías ni desobediencias -- esto es, que tengan edad suficiente para haber aceptado a Cristo, y que a la vez sean fieles cristianos.

3. Que demuestre buena conducta -- debe ser cortés y amable con los demás, no tosco ni grosero.

4. Debe ser vigilante -- esto es, no indiferente, insensitivo ni perezoso, sino observador, atento y protector.

5. Debe ser sobrio -- o sea, prudente y con juicio bien balanceado, no frívolo, impulsivo, mundano ni dado a los extremos.

6. Debe ser paciente -- esto es, que sepa soportar a los demás, no quejumbroso o murmurador aunque se le provoque.

7. Debe ser de buen temple -- que se distinga por su moderación y dominio propio en todas las áreas de su vida y no temperamental en sus deseos, hábitos y lenguaje.

8. Debe ser justo -- comprometido con todo lo que es correcto, bueno y razonable, y no injusto o dado al prejuicio ni apasionado al juzgar a los demás.

9. Debe ser tierno -- o sea, amable, demostrando simpatía y ternura por naturaleza, no amargado, tosco o injusto.

10. Debe ser santificado -- apartado para la obra de Dios, purificado espiritualmente, y comprometido con el principio de la justicia de Dios, con dedicación total y consagración a Jehová.

11. Amador del hombre bueno -- demostrar aprecio por el hombre bueno y un gran deseo por verle perseverar y triunfar en sus buenas obras, y no consentir en o participar de las obras de los hombres malvados.

12. Debe ser hospedador -- debe estar atento a las necesidades y bienestar de los demás, sobre todo de los extranjeros, no indiferente o carente de sociabilidad hacia otros.

13. Debe ser apto para enseñar -- esto es, debe tener un conocimiento profundo de la palabra de Dios unido a la habilidad y deseo de enseñarla.

14. Debe tener abilidad para exhortar y convencer a los negadores -- esto es, debe tener suficiente conocimiento y habilidad para defender la verdad frente al negador, y no alguien tan ignorante de la sana doctrina que se sienta impotente para proteger al rebaño en contra de los falsos maestros que enseñan por ganancia.

15. Debe ser intachable -- de carácter recto e incuestionable y no sujeto a rumores maliciosos.

16. Con buen testimonio de los de afuera -- o sea, debe tener una buena reputación moral por su honestidad e integridad de carácter, y no alguien de quien se haya recibido mal testimonio y críticas fuertes de parte de aquéllos que no son cristianos.

DEBERES DE LOS ANCIANOS

Del mismo modo que las calificaciones para el anciano u obispo cristiano están naturalmente divididas en dos categorías -- calificaciones negativas y positivas -- las especificaciones relativas a los deberes de los ancianos también están divididas en dos categorías. Las dos categorías son los deberes principales y los deberes secundarios. Los deberes principales son los relacionados con el anciano mismo. Los deberes secundarios son los que el anciano debe cumplir en cuanto al bienestar de la iglesia.

Los deberes primarios del anciano son:

1. Debe tener cuidado de sí mismo. Debe ser humilde, dedicado, dado a la oración, gentil e imitador de Cristo.

2. Debe saber gobernar bien su casa. He aquí una prueba crucial, porque "si un hombre no sabe cómo gobernar bien su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?"

3. Debe tener hijos creyentes.

4. Debe tener a sus hijos en sujeción. Hijos rebeldes, sin importar si están sujetos a influencias negativas, impedirán que un hombre pueda servir con éxito como anciano en la iglesia.

5. Debe mantenerse firme en la palabra de la fe. Respetar la palabra, enseñarla, y defenderla contra todo y contra todos sus enemigos.

6. Debe ser ejemplo para la grey, sin reproche en cuanto a su forma de vida, en su dedicación a Cristo, y en su buena disposición hacia los demás.

Los deberes secundarios de un anciano tienen que ver con su rebaño -- o sea, los deberes y obligaciones que debe tener un anciano hacia el bienestar del rebaño.

Los deberes secundarios de un anciano son:

1. El anciano debe estar atento al rebaño. Debe mostrar preocupación por el bienestar de cada miembro, sin mostrar favoritismo ni parcialidad.

2. Debe supervisar al rebaño de buena gana, y desear esa labor porque siente un interés sincero en las almas de los hombres. Debe ser supervisor de almas.

3. Debe alimentar espiritualmente al rebaño en la sana doctrina, enseñando todo lo que es bueno. Esta responsabilidad requiere una preparación diligente y contínua.

4. Debe gobernar bien la grey. Gobernar el rebaño, la iglesia, como un padre gobernaría su familia -- no en una forma indulgente, pero tampoco como teniendo señorío sobre los hijos de Dios.

LA GRAN NECESIDAD DE LA IGLESIA

No hay mayor necesidad en la iglesia de hoy que la de ancianos calificados y consagrados para gobernar y supervisar las congregaciones. Cada congregación debe estar dispuesta a someterse al liderazgo de sus ancianos. La iglesia no es una democracia, sino más bien la heredad de Dios, y debe ser supervisada por hombres aptos. Ninguna iglesia puede alcanzar la cima espiritual sin hombres aptos que sirvan como ancianos o supervisores.

PREGUNTAS

¿Qué calificaciones que no son indispensables para los demás cristianos debe poseer un anciano?

Explique la sabiduría de que una congregación sea gobernada o dirigida por una pluralidad de hombres aptos en vez de ser gobernada por una sola persona.

¿Debe un anciano caracterizarse por todas las calificaciones - ya sean en forma negativa o positiva -- en un grado razonable?

¿Existe algún peligro en que un ancianato se considere como una Junta de Directores? Explique.

¿Deben considerarse los ancianos a sí mismos como líderes, como protectores, o como ambas cosas?