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S t a r t B i b l e P u b l i c a t i o n s

LOS MIEMBROS DE LA IGLESIA COMULGAN SEGUN CRISTO LO ORDENO

Por David E. Hanson

Términos tales como "La Cena del Señor" (1 Cor. 2:42); "comunión" (1 Cor. 10:16); y "la mesa del Señor" (1 Cor. 10:21) son expresiones bíblicas indicando un acto de adoración. "Eucaristía", "sacramento" y "ordenanza de la iglesia" son términos inventados por los hombres para identificar la cena del Señor (no se encuentran en la Biblia).

Jesús instituyó la cena del Señor en una habitación alta de una casa en Jerusalén la noche antes de su crucifixión. En la Biblia se presentan cuatro informes de este suceso (Mateo 26:26-29; Marcos 14:22-25; Lucas 22:17-20; y 1 Cor. 11:23-26). Sus palabras fueron previsoras. El memorial fue establecido antes de que tuviera efecto el suceso que se había de conmemorar.

Jesús instituyó la cena del Señor inmediatamente después que El y sus discípulos comieron la cena de la Pascua. A causa de esta conexión cercana, la cena de la Pascua es un trasfondo importante para entender la cena del Señor. Dios instituyó la cena de la Pascua para que el pueblo de Israel celebrara su liberación de la esclavitud (Deuteronomio 16:1-8). La cena del Señor es el memorial del cristiano para recordar lo que costó a Dios librarlo de la esclavitud del pecado.

Las cenas del pacto en el Antiguo Testamento nos proveen otro trasfondo para la cena del Señor (Génesis 18 -- la renovación de la promesa de un hijo a Abraham; Gen. 31 -- una señal de que habría paz entre Jacobo y su suegro; e Isaías 25:6-10 -- la descripción de la salvación venidera). Después que Jesús dio a sus discípulos el fruto de la vid, dijo: "Porque esto es mi sangre del Nuevo Pacto ..." (Mateo 26:28). Posteriormente, la cena del Señor es una renovación del pacto que el cristiano tiene con Dios, que se cumple con el bautismo.

La cena del Señor es un servicio memorial. Jesús dijo, "... hagan esto en memoria de mí" (Lucas 22:19). Jesús no nos dejó sudarios, reliquias personales o estatuas de sí mismo -- únicamente un acto modesto, la cena del Señor. La cena del Señor es el mayor monumento mundial que puede conmemorar el suceso más grande en el mundo. Al conmemorar los cristianos el sacrificio de Jesús en la cruz, llegan a estar conscientes de su necesidad pasada (eran pecadores sin esperanza), y su responsabilidad presente (el vivir una vida de santidad y devoción a Dios).

Para tomarla de una manera digna, cada participante debe examinar su vida a la luz de los términos del Nuevo Testamento (1 Cor. 11:27-28). Aunque el examen de sí mismo del cristiano no está restringido a la asamblea de adoración (2 Cor. 13:5), cada uno debe examinarse muy detenidamente antes de participar del pan y el fruto de la vid. El propósito de este examen propio es identificar y arrepentirse de cualquier pecado en su vida (Salmo 139-23-24). Proverbios 28:13 dice, "El que encubre sus pecados (no exponiéndolos a través del examen propio) no prosperará: mas el que los confiesa y se enmienda alcanzará misericordia" (Dios aceptará su adoración). Cuando se toma la cena del Señor de manera digna, el cristiano sale con fuerzas espirituales renovadas que ha ganado por (1) su reflexión del porqué Jesús tuvo que morir y (2) su renovada determinación a vivir de acuerdo a los términos del Nuevo Pacto.

La cena del Señor se compone de dos elementos -- el "pan" y la "copa". El pan que se usaba en la cena de la Pascua era pan sin levadura (Exodo 12:17-20; Mateo 26:17-20). La levadura (que causa que la masa de pan se fermente) debía ser sacada de la casa por un período de siete días (Exodo 12:15, 19). Jesús instituyó la cena inmediatamente después que El y sus discípulos tomaron la cena de la Pascua. Sugerir que Jesús tenía pan con levadura en el salón alto es acusarlo de violar Exodo 12:15, 19.

Jesús usó la palabra "levadura" en sentido figurativo para señalar la corrupción (Mateo 16:6; Lucas 12:1 -- compárese 1 Cor. 5:6-8 y Gálatas 5:9). El pan sin levadura es simbólico del cuerpo de Cristo (Lucas 22:19). Por tanto, el "pan" debe ser sin levadura, así como Cristo es sin corrupción ni pecado (Hebreos 4:15; 7:26). No había nada con levadura en la cena de la Pascua porque esto era un recordatorio perpetuo al pueblo hebreo (Exodo 12:25-27) de la "prisa" con que ellos salieron de la esclavitud de los egipcios (Deut. 16:3). De la misma manera, la ausencia de "levadura" en el pan de la cena del Señor recuerda al cristiano la "prisa" con que salió de la esclavitud del pecado.

La "copa" contenía el "fruto de la vid". La palabra "vino" (que puede significar jugo de uvas sin fermentar -- Isaías 65:8; Juan 2:1-11 o jugo de uvas fermentado -- Prov. 20:1, dependiendo únicamente del contexto) en ningún momento se usa en la Biblia para referirse a la cena del Señor. Sólo se usan los términos "fruto de la vid" y "copa" . El "fruto de la vid" es simbólico de la sangre derramada por Cristo (Marcos 14:23-25; Mateo 26:27-29). Porque es puro y sano, es un símbolo que se ajusta a la sangre sanadora de Jesucristo.

Muchos religiosos creen que el "pan" y el "fruto de la vid" se convierten literalmente en el "cuerpo" y la "sangre" de Jesucristo. Mateo 26:26-28 dice, " ... Tomad, comed; esto es mi cuerpo ... Tomad de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto ..." Cuando Jesús tomó el pan y dijo, "esto es mi cuerpo", él estaba viviendo en su cuerpo terrenal. Si el pan hubiera sido su cuerpo literal entonces El hubiera tenido dos cuerpos literales al mismo tiempo. Si Cristo hubiera desaparecido súbitamente mientras decía las palabras "esto es mi cuerpo", y los apóstoles sólo hubieran visto el pan -- ellos hubieran comprendido que su cuerpo había sido milagrosamente transformado en pan. Sin embargo, su cuerpo todavía estaba allí, y su sangre todavía corría por sus venas, probando que Jesús no estaba demostrando una transcondensación milagrosa.

Juan 6:53 dice, "... Si no coméis la carne del hijo del hombre y bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros." El contexto demuestra que Jesús no estaba hablando sobre la cena del Señor. El verso 60 sugiere que los discípulos tomaron esta declaración literalmente. Pero en el verso 63, Jesús corrigió el erróneo conceptode ellos demostrando que su declaración sobre el comer su carne y beber su sangre (versos 53-59) era figurativa -- "El espíritu es que el que da vida; la carne para nada aprovecha: las palabras que les he hablado son espíritu y son vida." Comemos la carne y bebemos la sangre de Cristo al aceptar sus palabras y llevarlas en nuestro diario vivir.

Además, la cena del Señor es un memorial -- "haced esto en memoria de mí" (Lucas 22:19). Los servicios memoriales no se hacen para los que están presentes físicamente. Si el Señor está físicamente presente en el pan, la cena del Señor no podría ser un servicio "memorial".

Inmediatamente después que Jesús instituyó la cena del Señor, él dijo que no la comería otra vez hasta que estuvieran en el reino (Mateo 26:29). En Lucas 22:30 Jesús dijo, "Para que coman y beban a mi mesa en el reino ..." El reino fue establecido 52 días después, en el día de Pentecostés. La frase "reino de Dios" es terminología del Antiguo Testamento expresando un concepto del Nuevo Testamento -- o sea, la iglesia. El reino y la iglesia son una misma institución (Mateo 16:18-19).

Jesús dijo que la mesa del Señor iba a estar "en el reino" (Lucas 22:29-30). La mesa del Señor estuvo en la iglesia en Jerusalén, Troas y Corinto (Hechos 2:42; 20-7; 1 Cor. 10 y 11). Por tanto, las iglesias de Cristo en Jerusalén, Troas y Corinto estaban en el reino. Están autorizados a tomar la cena del Señor solamente aquéllos que son ciudadanos "en el reino" -- o sea, miembros de la iglesia del Señor. Algunos dicen que el reino aún no está en existencia. Pero los que no estén en el reino no están autorizados a comer a la mesa del Señor.

¿Tienen derecho a comer todos los cristianos (los que están en el reino)? La Biblia no usa la frase "comunión abierta" o "comunión cerrada". Primera de Corintios 11:28 reza, "Examínese cada uno a sí mismo (nótese que no hemos de examinarnos unos a los otros), y coma así del pan y beba de la copa" (nótese que cada cristiano debe participar de ambos).

Jesús dijo, " ... haced esto en memoria de mí" (Lucas 22:19). La frecuencia no es revelada a los apóstoles hasta que el reino fue establecido 52 días después en el día de Pentecostés. Desde entonces, los cristianos tomaban la cena del Señor todas las semanas. Hechos 20:7 dice, "Y en el primer día de la semana, estando reunidos los discípulos para partir el pan..." El primer día de la semana está 52 veces en un año. Cuando los cristianos se reúnen cada primer día de la semana, están reuniéndose en el primer día de la semana, según el ejemplo en Hechos 20:7.

"Cada" primer día de la semana se define por el uso de un artículo determinado -- "el" primer día de la semana, no "un" primer día de la semana. De la misma manera que los judíos sabían que el mandamiento de observar el "sábado" (Exodo 20:8) significaba "cada" sabado, así también los cristianos saben que el ejemplo en Hechos 20:7 quiere decir "cada" primer día de la semana. Como resultado de esta observancia semanal, se dice que la Iglesia en Jerusalén "se ocupaba asiduamente" en el partimiento del pan (Hechos 2:42); y la iglesia en Corinto celebraba "a menudo" la cena del Señor (1 Cor. 11:25-26).

La celebración de la cena del Señor es el único acto de adoración que está restringido al día del Señor -- "Y el primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan..." (Hechos 20:7). No sólo deben los cristianos celebrar la cena del Señor "cada" primer día de la semana -- sino que están autorizados a tomar de ella únicamente "en" el primer día de la semana. Es cierto que Jesús instituyó la cena del Señor un día jueves, pero dijo que no tomaría otra vez del fruto de la vid "... hasta aquél día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre" (Mateo 26:29). El único día en que se celebraba la cena del Señor en el reino era "en" el primer día de la semana (Hechos 20:7).

Ni siquiera el apóstol Pablo tenía autoridad de celebrarla en otro día que no fuera el primer día de la semana. En Hechos 20, Pablo estaba en un viaje urgente, pero demoró su partida para comulgar con la iglesia en Troas en la celebración de la cena del Señor (verso 7). A pesar de que esto indudablemente era una inconveniencia para él, no estaba en libertad de celebrar la cena del Señor en ninguno de los otros seis días que precedían al día del Señor. La cena del Señor es un memorial de la muerte del Señor, y ha de celebrarse únicamente en el día del Señor (Apocalipsis 1:10) -- el día que Jesús se levantó de los muertos.

Dios desea que los que están en el reino se ajusten al patrón bíblico (Hebreos 8:5) en lo concerniente a la cena del Señor "hasta" la venida del Señor (1 Cor. 11:26). En aquella hora no habrá necesidad de un recordatorio de Cristo porque estaremos en su presencia (Apoc. 22:3-5) y "...le veremos tal cual es" (1 Juan 3:2).

PREGUNTAS

Discuta los méritos de esta declaración: "La celebración anual, semianual, cada tres meses o cada mes de la cena del Señor es tan sólo una tentativa del diablo para hacer del cristianismo una religión exenta de sangre."

La Biblia es un todo continuo, y revela el desenvolvimiento progresivo del plan redentor de Dios a través de un período de cientos de años. ¿Cómo puede un reconocimiento de este hecho llevarnos a una comprensión más completa de la cena del Señor?

Si el reino y la iglesia no son meramente descripciones diferentes de la misma institución -- ¿por qué entonces celebraban los primeros cristianos la cena del Señor? (véase Lucas 22:29-30).

Explique por qué la cena del Señor debe ser celebrada "cada" día del Señor y "únicamente" en el día del Señor.