Varios versículos en el Antiguo Testamento dejan claro que Dios manda el matrimonio para que sea entre un hombre y una mujer. Dios creó a los humanos tanto masculinos como femeninos (Génesis 1:26-27). Dios creó a la mujer para el hombre (Génesis 2:18-25). Eva fue la esposa de Adán, no su amante o su concubina (Génesis 2:25). También Jesús dejó claro que el matrimonio es entre un hombre y una mujer (Mateo 19:3-5; Marcos 10:6-8). Un hombre debe dejar a su padre y a su madre y se unirá a su mujer (Génesis 2:24; Mateo 19:5; Marcos 10:7). Esto prueba sin lugar a dudas que un matrimonio aprobado por Dios no puede ser entre dos hombres o dos mujeres o entre un hombre o mujer con un animal. Estos versículos también muestran que la poligamia va en contra de la voluntad de Dios. Note nuevamente que Jesús dijo, “Por esto el hombre dejará padre y madre y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne” (Mateo 19:5). Jesús no dijo que el matrimonio fuera entre un hombre y sus esposas, ni tampoco dijo que el matrimonio debía ser entre una mujer y sus maridos. Claramente estableció “hombre” y “mujer” y que “dos” serían “una sola carne.” No dijo que tres o cuatro o veinte serían una carne. Dios diseñó el matrimonio entre un hombre y una mujer … ¡y punto!


Dios diseñó el matrimonio para que durara toda la vida

Dios diseñó la unión matrimonial para que durara hasta que el esposo o la esposa mueran. Jesús declaró, “Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no los separe el hombre” (Mateo 19:6; compárese Marcos 10:9). Mucha gente actualmente ve al matrimonio como el comprar un carro o una vaca. Disfrutan el carro nuevo, pero cuando lo nuevo pasa lo venden y se compran otro. Cuidan a la vaca mientras produzca y permanezca dentro de la cerca, pero cuando la vaca se hace vieja o hace cosas que a su dueño no le gusta, se la lleva a la subasta. Ven al matrimonio de la misma manera. Cuando lo nuevo pasa o los problemas que no desean empiezan a surgir, se deshacen de su cónyuge y buscan otra, usualmente un modelo más nuevo.

Cuando esto sucede se involucran en una relación adúltera que los llevará a perderse eternamente (Gálatas 5:19-21). Pablo escribió a la iglesia en Roma,

¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo con los que conocen la ley), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive? Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido. Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera (Romanos 7:1-3).  


Con esto en mente, nunca haga una cita con alguien con quien usted no considere casarse, porque se casará con alguien con quien salga. Las citas de recreación no están diseñadas para determinar a su pareja del matrimonio. Las citas deben ser un momento serio.


Cuando usted invita a alguien a salir debería de pasar tiempo discutiendo la parte que Dios tiene en el matrimonio. Debe discutir y estudiar los requerimientos de Dios para el matrimonio. Las citas deben usarse para discutir la crianza de los niños y el control de las finanzas. Se querrá casar con alguien que le ayudará llegar al cielo (énfasis añadido). Alguien que no es hijo de Dios no estará inclinado hacia sus intereses eternos.


Mi madre fue cristiana y mi padre no tenía nada que ver con Dios. Fue un buen hombre moralmente, pero no tenía intereses espirituales. No impedía que mi madre fuera fiel a Dios, pero siempre estuvo su influencia sobre sus cuatro hijos. Mamá trató de que todos nosotros asistiéramos a los servicios y hacer lo que Dios manda, no obstante como mi mamá me dijo en una ocasión: “Tenía que hacer que todos ustedes fueran, pero tu hermano preguntó, ‘¿Papí, tengo que ir a la iglesia?’ y él respondió, ‘no’.” Tengo dos hermanos que son infieles actualmente al menos en parte debido a la influencia de mi padre.


El hermano Johnny Ramsay dijo en una ocasión: “Me sorprende cuando jóvenes cristianos, deciden casarse con parejas mundanas e impías que nunca han leído la Biblia y orado. ¿Por qué alguien decidiría casarse con un hijo del diablo? ¿No saben que siempre tendrán problemas con su suegro?” El matrimonio es un asunto serio y hará el resto de su vida un gozo o una pesadilla. Dios diseñó el matrimonio para toda la vida.

Un Hombre y Una Mujer

Don Boyd

Dios diseñó el matrimonio para ser entre

un hombre y una mujer.