Destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo¨. 2Cor. 10:5

Pablo exhorta a que los cristianos debemos dominar nuestros pensamientos y llevarlos al conocimiento de Cristo; porque con el pensamiento podemos pecar.

Recordemos que el Proverbista dice: ¨Pues como el hombre piensa dentro de si, así es... Prov. 23:7. Los cristianos debemos enfocar nuestros pensamientos a lo positivo, a los virtuoso y a lo amable. Filipenses 4:8.

De acuerdo a todo eso podemos decir que la mente tiene dos supervisores: El supervisor éxito y el supervisor fracaso; ambos son obedientes a la menor y a la menor señal empiezan a trabajar.

El supervisor éxito realiza el siguiente trabajo positivo como: Tu puedes, No desmayes, vigila tu fe, Ama, Ayuda, Se tolerante, etc.

Mientras que el supervisor fracaso produce pensamientos como los siguientes: Tu no eres importante, Tu no lo vas a lograr, todos los cristianos son muy superficiales en sus creencias, Las enseñanzas en la iglesia siempre son las mismas, a nadie le importas, etc.
Así que los miembros que se dejan conducir por este supervisor caen en el desánimo en su vida cristiana.

Hermanos en la iglesia hay que trabajar con el plan miel:
1. Buscar el bien de los demás.
2. Ser sinceros y positivos.
3. Animar y premiar a los que trabajan para el Señor.

Y no trabajar con el plan vinagre:
1. Criticar hasta el mínimo error, en lugar de darle una solución.
2. Pensar que solo lo que haces es lo correcto y todos los demás están equivocados.
3. Que tienes derecho a sentarte en la última baca de atrás para observar y criticar.

Hermanos amémonos así como Cristo ama a su iglesia.

Jesus Campos






Una Mente Cristiana