Lo Prometo

“Lo prometo:” dos palabras que me unen a mi esposa de por vida. Aquellas palabras han tomado mucho más significado desde que nos casamos hace 36 años. He encontrado que es imposible para cualquier persona darse cuenta cuan importante y significativo son los votos matrimoniales cuando se pronuncian por primera vez y también que pueden fácilmente olvidados e ignorados con el tiempo. Aunque no hay votos matrimoniales dados por Dios hay elementos importantes del matrimonio que deben expresarse en nuestros votos. Sin duda, nos haría bien considerar nuestros votos.






 

Matrimonio

La seriedad de hacer un voto

Segundo, debemos entender los elementos necesarios del voto matrimonial. Dios diseñó el matrimonio desde el principio. De acuerdo a Génesis 2:24 implica tres cosas: 1) Una partida. Esto implica la intención de establecer un hogar propio. 2) Una unión. Esto es un compromiso para vivir juntos como marido y mujer. 3) Una unidad. Este el vínculo de unión del hombre y la mujer en matrimonio por Dios. Cualquier voto matrimonial debería reconocer estos elementos esenciales del matrimonio.

Hay también muchos otros elementos importantes que Dios nos aporta a la relación matrimonial que pueden expresarse en votos. La esposa debe amar a su marido, someterse a su esposo, respetarlo y obedecerlo (Efesios 5:22-24, 33; Colosenses 3:18; Tito 2:4-5; 1 Pedro 3:1-6). El esposo debe amar, alimentar, y cuidar a su esposa (Efesios 5:25-33; Colosenses 3:19). Él le da a ella comprensión y honor (1 Ped 3:7).

La fidelidad en el matrimonio

La fidelidad se requiere de ambos cónyuges en el matrimonio. Ambos deben ser sexualmente fieles el uno al otro (Hebreos 13:4). No deben privarse sexualmente el uno al otro (1 Corintios 7:3-5).

Tanto el esposo y la esposa son unidos en matrimonio por Dios hasta que la muerte de él o de ella (Romanos 7:2-3; 1 Corintios 7:39). Dios no permite el divorcio “salvo por causa de fornicación” (Mateo 19:4-6, 9; compárese 5:32). Dios lo aborrece cuando violamos el pacto matrimonial en el divorcio (Malaquías 2:13-16).

Si uno abandona el matrimonio él/ella debería reconciliarse a su pareja, si es posible y no agravar su pecado al comprometerse en otro matrimonio (1 Corintios 7:10-11). Si un cónyuge insiste en abandonar, el otro debe dejarlo ir (vv. 12-15).     

Robert Dodson

Felicidades Fidel y Ofelia


Primero que nada quiero agradecer a Dios el privilegio que nos dio a todos los que tubimos la oportunidad de ser testigos de este hermoso acontecimiento


Personalmente quiero agradecerle a Fidel y a Ofelia el que me allan dado la oportunidad de viajar  hasta el Estado de Mexico para poder  tomar unos minutos y  dirigirme a ellos y a quienes les acompañaron.


Es nuestra oración que Dios llene de grandes bendiciones su vida matrimonial  



Mateo 19:4-6

Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo,

y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.