¿POR QUE HOY LA IGLESIA NO CRECE COMO AL PRINCIPIO?
Por Jesús Campos Z.



Introducción: Estaba leyendo que en los años 60 las iglesias en los Estados Unidos tenían serie de predicaciones hasta por 3 semanas y se bautizaban hasta 30. Hoy las series duran 2 o 3 días y son raros los bautismos.


¿Cómo explicaremos esta situación tan contradictoria?
1. Tal vez porque la visión de hoy en nuestras series no es cuantos pecadores hemos invitado para que oigan el evangelio y obedezcan al Señor, sino ¿Cuántos hermanos de otras congregaciones asistirán a nuestra serie?.
2. Así que la asistencia llega a ser el factor más importante, en lugar de cuantos inconversos se convertirán.

I ¿ QUÉ HACER ANTE TAL PROBLEMA?
a) Será que no tenemos el mismo Dios, ni el mismo Cristo, ni el mismo Espíritu Santo, ni la misma Biblia, y por lo tanto ni el mismo evangelio.
b) ¿Seremos nosotros el problema, por haber cambiado el concepto de la obra? “Id y predicar”, por “haber cuantos creyentes logras reunir”.
c) Sería bueno recordar lo que nos dice Ef. 3:10-11, dice que el evangelio se debe dar a conocer por medio de la iglesia.
d) Tampoco debemos olvidar que somos un cuerpo, y que cada uno como miembro le damos movimiento y crecimiento. 1ª. Cor. 12:27.

II. ¿QUÉ SOLUCIÓN SE DEBE TOMAR?
a) Cada creyente debe poner a Dios primero en su vida Mt. 6:33.
b) Tener una genuina inquietud por los perdidos. Tal como Pablo lo sintió Rom 9:2-3. y lo ratifica en el cap. 10:1
c) Cuando se pone a Dios y su obra como prioridad, vamos a valorar las almas perdidas por las que Cristo murió, que son como nuestros familiares, amigos y vecinos.


III. ¿CUÁNDO DEBE APLICARSE DICHA SOLUCIÓN?
a) Hoy. Debemos tener el evangelio como un fuego en nuestro corazón. Como Jeremías tuvo las Palabra de Dios, Jer. 20:9
9 Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude.

Pues Dios mismo le dijo a Jeremías eso 5:14
14 Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos: Porque dijeron esta palabra, he aquí yo pongo mis palabras en tu boca por fuego, y a este pueblo por leña, y los consumirá.

Santiago 5:20
20 sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.

b) Cada cristiano debe ver como un privilegio el ser parte de este ministerio, el de buscar nuevas personas para evangelizarlas, y dejar que Dios por medio de su Palabra convierta a esas almas que formarán parte de la iglesia.
c) Así que, en cada congregación local, cada hermano trabaje para que nuestras reuniones no solo sean numerosas con hermanos invitados, pero también sean numerosas por los no convertidos invitados que con el poder del evangelio se convertirán al Señor.

Conclusión: Si cada miembro del cuerpo del Señor, hace la función que le corresponde, la obra que Cristo mandó que es anunciar el evangelio muchos se salvarán.