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La Insensibilidad congénita al dolor con anhidrosis o CIPA
(del inglés: Congenital insensitivity to pain with anhidrosis) es una
rara anomalía genético/hereditaria del sistema nervioso que produce una
ausencia de la sensación dolorosa, calor, presión y frío. Una persona con CIPA
no puede sentir dolor o diferenciar temperaturas extremas. Anhidrosis
se refiere a que el cuerpo no suda, y por tanto no puede regular su
temperatura; mientras que congénita significa que la enfermedad está presente
desde el nacimiento.
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Tabla de contenidos
- 1
Descripción clínica
- 2
Causa
- 3
Incidencia
- 4
En la ficción
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Descripción clínica
Los pacientes con este desorden son muy susceptibles a autolesionarse en
zonas que normalmente estarían protegidas de las heridas por el mero hecho de
sentir dolor. Los principales efectos de este desorden son: carencia de
cualquier sensación o dolor, lesiones en brazos, piernas y estructuras orales,
fiebre en temporadas de calor debido a la incapacidad de sudar, retraso
mental, infección y cicatrices en la lengua, labios y encías, infecciones
crónicas de huesos y articulaciones, fracturas, cicatrices múltiples,
osteomielitis y deformaciones articulares, que pueden llegar a necesitar
amputación.
Causa
La CIPA es causada por una mutación genética que impide la formación de las
células nerviosas, responsables de transmitir señales de dolor, calor, y frío
al cerebro. El exceso de calor causa la muerte de más de la mitad de los niños
con CIPA menores de 3 años.
Incidencia
La CIPA es extremadamente rara. Existen sólo 60 casos documentados en los
Estados Unidos y más de 300 en Japón debido a que la enfermedad es más
propicia en sociedades genéticamente homogéneas. También se puede encontrar en
Gällivare, un pueblo situado en el norte de Suecia, donde también cerca de 40
casos han sido documentados.